¿Qué es el Quebrantahuesos?

El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) es uno de los cuatro buitres que tenemos en la Península Ibérica. Es una rapaz de gran envergadura, que puede llegar a pesar entre 5-6 kg. Posee una vista excelente, también un buen oído. A nivel nacional está catalogada como especie en peligro de extinción desde los años 90, aunque si nos centráramos solo en el Pirineo probablemente se encontraría catalogada como vulnerable. Actualmente, está aumentando pero muy lentamente.

Quebrantahuesos-vuelo
Fuente. Roberto Sánchez Cidoncha

Distribución actual

El mayor núcleo de unidades reproductoras se encuentra en Pirineos. Se ha reintroducido recientemente en Picos de Europa, Sierra de Cazorla y Castril. Además, este año sorprendió una buena noticia con la primera cría desde su introducción en Picos de Europa. Asimismo, se extendió de forma natural con avistamientos desde 2018 en Sierra Nevada.

Los ejemplares juveniles tienen unos rangos de dispersión elevados, realizando grandes desplazamientos. Pero al alcanzar la fase de adulto regresan a su lugar de nacimiento a criar, lo que se conoce como filopatria.  La filopatria es un problema para que aumente su área de distribución, ya que la amplían muy lentamente por ese arraigo a la tierra en la que nacieron. Además, las áreas de nidificación son defendidas territorialmente con un mínimo de 3 km y un máximo de 28 km.

Las áreas en las que campean los individuos se encuentran en zonas de entre 400 m y 2500 m de altitud.


Reproducción

Para su reproducción necesita sistemas montañosos, abruptos y con abundantes paredes escarpadas dotadas de cavidades o cuevas, donde pueda nidificar sin molestias. Los nidos los construyen con restos de pieles de animales, lana y ramas.

Se empareja sobre los siete años y es a partir del octavo al décimo año cuando empiezan con la primera puesta. El celo comienza en septiembre-octubre y las puestas se dan entre diciembre y marzo. La puesta suele ser de 1 o 2 huevos, con unos 6 días de diferencia en el caso de que pongan 2. Tiene lugar en el periodo de invierno ya que de esta forma la eclosión se da en época favorable, es decir, en primavera.

Los individuos cooperan en la crianza, siempre alguno de la pareja se encuentra incubando para hacer frente a las bajas temperaturas invernales. La incubación dura unos 53 días de media. En general, se ha comprobado que el hermano mayor ocasiona la muerte del más pequeño. Pasados 120 días en el nido, se produce el primer vuelo. Existe una fase de dependencia en la que el pollo sigue a los padres en sus movimientos y es alimentado por ellos. Después de entre 95 y 250 días desde el primer vuelo se produce la independencia definitiva.

Las unidades reproductoras suelen estar formadas por entre dos y tres adultos. La tasa de fecundidad suele ser baja, lo que se razona por la baja disponibilidad de recursos.

¿De qué se alimenta esta ave?

Aunque es un ave carroñera, se trata de una especie con una alimentación muy especializada: es osteófaga, es decir, se alimenta de huesos. Es la única ave que tiene una alimentación basada en adquirir los nutrientes a través a de huesos. Para ello, posee unos jugos gástricos muy desarrollados, a partir de los cuales puede digerir los huesos en tan solo 24 horas, obteniendo energía por medio de éstos.

Si puede elegir, tiene preferencia por extremidades de ungulados de tamaño pequeño o mediano, ya que estos los puede ingerir con facilidad. Los huesos que por su tamaño no puede ingerir directamente los fracciona. ¿Cómo lo hace? Esta rotura la lleva a cabo lanzando los huesos desde una gran altura hacia canchales que utiliza como “rompederos”.

Su dieta está formada por un 70% de huesos, un 25% de carne y un 5% de piel. Este animal evita alimentarse en muladares, prefiere hacerlo en lugares abruptos y escarpados.

Ejemplar de quebrantahuesos lanzando un hueso a un «rompedero» para fracturarlo y poder comérselo:

Identificación

La identificación de la especie tiene una silueta entre un buitre y un águila, tiene forma de rombo en la cola, sobresale muy bien. Cuando son juveniles tienen un plumaje muy oscuro, que se va aclarando con las sucesivas mudas, hasta tener el dorso y alas de color pizarra con reflejos blancos, y la cabeza y partes inferiores blanco-rojizas, colores que caracterizan a los ejemplares adultos. Para saber la edad tienes que mirar bien las tonalidades del plumaje: muda hasta los 6 años, por lo que podemos saber muy bien qué edad tiene.

Quebrantahuesos-abriendo-alas
Fuente. Rafa Pariente Segura

Ecología

Es el único animal que se alimenta de huesos, por lo cual su función en el ecosistema es clave. Esta especialización pudo deberse a evitar la competencia con los otros tres buitres necrófagos. De esta forma, no compiten directamente y se complementan en un mismo territorio, ya que son los otros buitres u otros carroñeros los que le dejan los huesos listos para poder utilizarlos.

    Curiosidades

    Aprovecha muy bien las corrientes térmicas y de ladera, alcanzando velocidades de 60-80 km/hora en los desplazamientos para la búsqueda de alimento.

    El color naranja de su cuerpo lo adquiere por darse baños ferruginosos.

    Utiliza el tímpano para saber a qué altitud se encuentra. ¿Cómo lo hace? A modo de barómetro puede conocer a qué presión se encuentra y con ello deducir la altura.

    Amenazas

    Electrocución en tendidos eléctricos

    Escasez en la disponibilidad de alimento

    Intoxicación directa o indirecta: uso ilegal de cebos envenenados, pero también utilización de tóxicos de uso legal que pueden afectar a la especie (como la contaminación producida por la emisión de cartuchos de plomo en las actividades cinegéticas).

    Furtivismo: hoy en día tiene un papel más secundario, antes era el principal motivo de amenaza porque eran tratados como alimañas.

    Patologías en referencia al cambio climático (saldrá una publicación próxima por parte de la fundación del quebrantahuesos, que esperamos poder remitiros). Nuevos vectores están llegando al Pirineo: malaria aviar o incluso otro patógeno que pueda provocar graves problemas a la población.

    Medidas de conservación

    Marcaje de más de 200 ejemplares para conocer sus amenazas reales.

    Programa de suplementación complementaria. Aumento de la supervivencia de los ejemplares, sobre todo los jóvenes, en las épocas más duras y con una capacidad menor de encontrar alimento. Por ejemplo, en el invierno.

    Programa para que las parejas estén en un estado fisiológico óptimo para la reproducción. Se realiza una aportación de más de 60.000 kg de carne en puntos selectivos, para mejorar la calidad de estas aves.

    Programa de rescate de embriones o puestas que tenían altas posibilidades de fracaso o morir, está contemplado en el plan de gestión. Se ha actuado sobre el 4% de toda la población del pirineo aragonés. Se intenta que nazcan los pollos y puedan ser utilizados para lugares en los que no están, pero sí que han estado históricamente. Se pueden hacer Proyectos de reintroducción gracias a estos nacimientos (está genética la hubiéramos perdido en el camino).

    Luchar contra la aplicación de venenos.

    Modificación de plataformas de tendidos eléctricos.

    Intentar unificar los sectores ganaderos, restauración y turístico para intentar que desde la sociedad se vea como una oportunidad y no todo lo contrario.

    Futura introducción en Gredos y en el Sistema Central Ibérico en Teruel.

    Bibliografía

    Base principal tomada de Fauna Ibérica, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, noticias de National Geographic, Waste Magazine.

    Categorías: Rapaces

    0 comentarios

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *